Experiencias de Misión en Puerto Maldonado

UN LLEGAR, ESTAR Y COMPARTIR GRATUITO

En pocos días (cortos, por cierto) hemos hecho un poco de todo, pero, sobre todo: estar, sentir, aprender, compartir, disfrutar y visitar. Estos días aquí como dice Alexia Gordillo, subdirectora de Selvas Amazónicas, Aprendes que la vida pesa más allí donde la compartas, donde escuches, donde sonrías… donde cuando nos liberamos del rol de “lo que tiene que ser” y de lo que “se debe hacer”, carecen de sentido e importancia frente a la comunidad, libertad, unidad y amor que sienten y transmiten, no hay comparación. 

PUERTO MALDONADO, LUGAR DE ENCUENTRO CON EL DIOS DE LA VIDA.

Nosotros, tres religiosos de Nuevas Generaciones, llegamos a Puerto Maldonado, cómo María en la anunciación, con el corazón alegre, pero con la incertidumbre de cómo sería la experiencia. Sin embargo, poco tiempo bastó para comenzar a comprender la misión que llevaban entre manos las Hermanas de los Sagrados Corazones: Alicia, Martina, Pilar y la Srta. Cecy, laica mexicana; así como
empezar a sentirnos como hijos de la casa.